10 de septiembre de 2026 - admin
(Argentina – 09/09/2026)
Hay campañas agrícolas buenas, campañas excepcionales y campañas que quedan registradas en la historia. La campaña maicera 2025/26 en Argentina pertenece, sin dudas, a esta última categoría.
Argentina está cosechando alrededor de 70/71,5 millones de toneladas de maíz, según la fuente y la metodología utilizada. Es un récord histórico para el cultivo y representa un salto extraordinario respecto de la campaña anterior.
La superficie implantada también alcanzó un máximo, mientras que los rendimientos promedio nacionales se ubicaron en niveles que pocos años atrás parecían difíciles de imaginar.
Pero detrás de estos números hay una pregunta mucho más interesante: ¿por qué Argentina produjo tanto maíz?
La respuesta no puede reducirse a «llovió bien». Hubo agua, por supuesto. Hubo condiciones ambientales favorables. También hubo genética, fertilización, maquinaria, conocimiento agronómico, manejo de fechas de siembra, agricultura de precisión, monitoreo, manejo sanitario y, fundamentalmente, productores que supieron aprovechar una oportunidad climática excepcional.
Un récord construido sobre dos pilares
La primera explicación está en la superficie
El área maicera creció fuertemente. Los datos oficiales señalan un incremento desde aproximadamente 9,2 millones de hectáreas hasta 11,6 millones. La Bolsa de Comercio de Rosario, con otra metodología de estimación, ubica el área en alrededor de 11 millones de hectáreas. En ambos casos, la conclusión es la misma: Argentina sembró muchísimo más maíz.
El segundo componente fue el rendimiento
El promedio nacional superó los 7.200 kilos por hectárea y, en numerosas regiones, los rindes fueron considerablemente superiores. Es decir que el récord no surgió solamente porque se sembró más. Se sembró más y, además, se cosechó más por hectárea. Y ahí aparece el verdadero protagonista de esta historia: el sistema productivo argentino. El productor argentino.
El clima hizo su parte
Sería absurdo negar la importancia del clima.
Después de varias campañas marcadas por sequías, temperaturas extremas y restricciones hídricas, la campaña 2025/26 encontró buena disponibilidad de agua en una parte importante de las principales regiones agrícolas. La propia Secretaría de Agricultura atribuye el extraordinario resultado a una combinación de condiciones climáticas e hídricas favorables, incorporación de tecnología y adecuado manejo agronómico.
Pero el clima, por sí solo, no produce 70 millones de toneladas.
La lluvia puede llenar el perfil del suelo. Lo que hace el productor es convertir esa agua, mediante tecnología y manejo, en kilos de maíz.
Fuente: TodoAgro
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