24 de agosto de 2026 - admin
(Paraguay – 21/08/2026)
La superficie plantada de trigo en Paraguay volvería a caer este año hasta unas 300.000 hectáreas, frente a más de 400.000 hectáreas de la campaña anterior. Sin embargo, dicha reducción todavía no genera una presión significativa sobre la industria molinera paraguaya. Johnny Hildebrand, vicepresidente del Grupo Hilagro, señaló que las condiciones actuales de oferta permiten mantener el abastecimiento interno sin necesidad de recurrir a importaciones.
Uno de los factores centrales es que la materia prima representa aproximadamente 70 % del costo de producción de la harina, por lo que cualquier variación significativa en la disponibilidad o cotización del trigo puede trasladarse rápidamente a la estructura industrial.
Sin embargo, el escenario actual es diferente. Hildebrand explicó que el precio del trigo se mantuvo relativamente estable e incluso mostró cierta reducción durante el año, mientras que la cotización del dólar también contribuyó a contener los costos. “Hasta hoy no llegamos al punto de tener que importar trigo”, señaló el ejecutivo, quien tampoco prevé esa necesidad para la próxima campaña si se mantienen condiciones normales de rendimiento y calidad.
Más allá del abastecimiento de la molinería, la industria observa otra oportunidad: transformar el excedente de trigo en productos con mayor valor agregado. Hildebrand sostuvo que, si la campaña mantiene buenas condiciones, Paraguay podría conservar un saldo exportable de alrededor de 200.000 toneladas, aunque el objetivo debería ser avanzar progresivamente desde la exportación de materia prima hacia productos industrializados.
En ese punto aparece una dificultad adicional: la harina es un producto más sensible para los mercados internacionales que otros alimentos procesados, debido a sus características y a la logística necesaria para competir en destinos externos.
El ejecutivo destacó que Paraguay ya cuenta con una posición consolidada como exportador de trigo y que Brasil continúa siendo su principal mercado. La oportunidad, ahora, está en aprovechar esa base productiva para incrementar la participación de productos procesados dentro de la canasta exportadora.
La calidad vuelve a ser determinante. La industria también sigue de cerca la calidad del cereal. Hildebrand explicó que existen diferencias entre las distintas regiones productivas, determinadas principalmente por las variedades utilizadas, las horas de luz, la época de siembra y las condiciones climáticas.
El antecedente de la campaña anterior demostró la importancia de este factor. Las condiciones de alta humedad y menor radiación afectaron particularmente el contenido de gluten en algunas zonas de la región, con un impacto mayor en Argentina y una respuesta favorable para el trigo paraguayo en el mercado brasileño.
Por eso, más allá del volumen producido, la calidad seguirá siendo uno de los principales elementos para sostener la competitividad del trigo paraguayo y su inserción en los mercados regionales.
Fuente: ProductivaCM
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